No había logrado visitar este establecimiento el cual cuenta con cierta trayectoria, a mi me impresionó el valet parking, lo cual organiza mejor el uso del estacionamiento al ser un local concurrido; decorado agradable, la atención algo lenta a pesar de tener mucho personal disponible. La entrada de camarones fritos muy bien logrados, en su punto perfecto de cocción, solicité el Fish & Chips, un clásico del Reino Unido, con ciertas variantes ya documentadas (Jejeje, estoy haciendo mis tareas) el pescado no impresionó a mi paladar que fuera bacalao, pero a mi billetera si le parecía; de aderezo me lo acompañaron con salsa tártara, asumo que con esta variación pretenden lograr mejor aceptación que la original salt & vinegar propia de este plato, pero asemejándolo a unos sencillos deditos de pescado con papas fritas. De postre un Bread pudding delicioso.


