Llegas y te reciben con amabilidad, tienen dos áreas habilitadas, una en aire acondicionado y la otra con una vista espectacular, decidimos cenar con la brisa del mar. Cabe mencionar que tienen un chef que va a tu mesa para preguntar si todo estuvo bien, posee una estrella michelin así q ya podrías imaginar con esto lo rico de la comida. De entrada no dejes de probar la burrata q es hecho por ellos y la focaccia, con un antipasto q no le hacía falta nada. Como ya deguste el risotto de hongos, esta vez pedimos de mariscos y simplemente deliiiii, una entraña en su punto y un filete con queso gorgonzola, cada plato más rico que el otro. De postre nos recomendaron el mouse de maracuya, el balance perfecto entre lo ácido y dulce, y la panna cota 😍 te recomiendo probar el vino llamado pasión si pides carnes, y un limoncello para cerrar con broche de oro.... un sitio al q regresaría hasta probar todo el menú




