Fui con mi familia a celebrar un cumpleaños y a matar mi antojo de pasta. El lugar no desiluciono! Pedimos diferentes pastas en diferentes salsas (la mia era de pesto con bacon) y la verdad es que nos encanto, y eso que mi papá es mañoso y necio jejej. Muy buenas porciones que no necesitamos de una entrada para quedar satisfechos. La atención muy muy buena, un high five a Keren quien fue la chica que nos atendio, estuvo todo el tiempo pendiente a cualquier cosa que necesitaramos. Sin lugar a dudas este es un lugar 100% recomendado para regresar y comer rico.
