La atencion desde la entrada muy buena, aunque hubiese preferido que la Maitre no estuviera masticando cuando pedimos nuestra reserva. El ambiente y atencion en la mesa en el balcon pronosticaban excelente cena, la comida acabo con las expectativas. Un tartar de langostino con reduccion de sus cabezas no estuvo bien. Los sabores no se complementaban, tanto en paladar como en la lengua. Los huevos 360 con zuchinis, no tenian gracia alguna ni mas sabor que huevo frio sin sal. El lenguado me parecio mediocre. Espero el menu mejore. El servicio excelente.
