Está ubicado en el tercer piso de casa casco y tiene opción de mesas en los balcones que dan a plaza Herrera, lo que le da un toque delicioso si te gusta cenar afuera, el ambiente es tranquilo y relajado con la cocina semi abierta. La comida está bien preparada, sabores variados y equilibrados... algunas porciones son un poco chicas pero suficientes para degustar la intención del plato.

