El ambiente es perfecto. Las entradas pulpo a la gallega, calamares al ajillo y los chipirones rellenos de bacalao a su punto. La corvina a la vasca en una crema de perejil perfectamente condimentada, acompañada de un langostino, almejas, papa y la corvina con buena textura. La zarzuela de mariscos es para compartir, vino con unos buenos pedazos de langosta, langostinos, etc, cocidos a la perfeccion. A pesar que el restaurante es de mariscos el acompañante pidio un new york que segun le parecio uno de los mejores que ha probado. No puedo reseñar el postre pues la llenura era barbara. De seguro regresare!
