Llegamos a cenar un sábado y el restaurante aún estaba vacío. El lugar muy bonito pero el servicio un poco lento y hay que solicitar todo lo que uno necesite. Pedimos chow fun seco de carne, hoja de mostaza, puerco especial al carbón, mero al vapor y pei pa to fu. La comida tardó un poco para ser los primeros, aproximadamente 45 minutos. Un poco grasosa la comida para mi gusto y basándome en que he comido en varios restaurantes chinos y tengo referencia de estos platos en otros lugares.




