Fui con mis padres para san Valentín, cuando llegamos había una fila enorme de espera pero por el día dijimos que era lo normal. Las chicas encargadas de llamar a las personas en espera tenían un solo desorden, a tal punto que solo llamaban a las personas dentro del restaurante y no salían a ver si la persona se encontraba afuera esperando. Tras casi una hora de espera, nos llamaron para entrar, nos guiaron a la mesa y la misma chica nos entregó los menús. Luego de eso, ¡les tomó alrededor de 30 mins notar nuestra presencia para tomar nuestra orden! (Mi Ranchito - Costa Verde)
