Tuve el placer de volver a visitar este restaurante después de muchos años y fue agradable ver que todo se conservaba como lo recordaba. Esa fragancia que tienen los hornos de leña era fenomenal. En lo gastronómico mantiene ese sabor a casa que tanto me gustaba. Su pizza Napoli me transportó a mi niñes cuando mi abuelo me traía esta deliciosa pizza, que preserva su sabor inconfundible.
