Viejo clásico español al que tenía muchísimo de no ir. Eramos un grupo de 13 celebrando varios cumpleaños. Varios pidieron paella y mencionaron que estaba muy buena. Otros corvina con salsa de mantequilla y almendras que igual dijeron estaba buena. Yo pedí el Julepe de mariscos que tenía muy buena apariencia pero que fallo enormemente en sabor. Sal y ajo básicamente, algo de vino blanco le hubiera levantando el alma a ese plato que lucia espectacular, además de cuidar la cocción del pulpo que quedó duro y cauchoso. Lo pasamos muy bien, el servicio muy bueno, lastima mi plato que pudo ser mucho pero no lo fue.
