Fue una cena espectacular...de inicio a fin. Le pusieron amor a la cocina y todo fue exquisito. Para un banquete chino de primera categoría estilo cantonés no defrauda nada. Desde la langosta con sabor mantequillado, el pollo al ajo rostizado con piel crujiente...el pato con carne suave y salsa de ciruelas al punto. El pescado en racimos igual de crujiente y con salsa agridulce...al igual que los vegetales todos frescos. Sin olvidar al final el plato de frutas todas dulces en su propio almibar.




