Este restaurante es una pequeña sorpresa. Tal vez no sea romántico y el ambiente no súper animado pero el servicio es excelente y la comidas muy muy buena. La Sangria de vino tinto puedo decir que está en las Top 3 de Panamá. Pedimos un plato especial de bolas de carne con ravioles de ricota y espinaca y una pizza spuntino. Simplemente delicioso. Volveremos!
