Llegada y ubicación: Está ubicada en Vía Porras, antes de Marine Brokers y super fácil llegar. El letrero es legible y suficientemente grande. El estacionamiento puede ser un poco tedioso puesto que el espacio es limitado y en hora pico el tranque puede ser espantoso. Atención: Nuestro mesero fue muy atento y estuvo siempre pendiente de nuestras necesidades. En un momento inclusive, tenía tanta sed que me bajé mi vaso de agua de una vez y el chico de una vez me sirvió más y se quedó conmigo por si aún tenía sed. En otro momento y por mera curiosidad, le pregunto a otra mesera si me podía decir qué significaba el nombre del restaurante y aunque no supo contestar, fue super carismática y amable. El tiempo de demora estuvo dentro de lo esperado. Ambiente: Está bien iluminado y tiene un estilo mixto/inespecífico. La parte de adentro tiene mesas amplias y es más classy pero también hay mesas afuera. El único inconveniente es el ruido de los carros y la llegada de los que se estscionan. Pienso que tanto una pareja como familia pueden pasar un buen rato. Comida: Pedí una sopa de calabaza la cual tuvo muy buena mezcla de queso, crema y zapayo y a buena temperatura. Aparte, pedí una lasagna de pollo la cual fue un poco decepcionante puesto que estaba fria por dentro y caliente en sus rebordes lo cual me hace pensar que fue probablemente descongelada en microondas. En otra ocasión tuve la oportunidad de probar una pizza individual la cual estuvo muy buena con ingredientes frescos. TL;DR Pienso que la buena fama que tiene el restaurante es en base a sus alimentos de mayor recambio e.g. sus pizzas (que saben frescas, y están a buen precio) y por la buena atención de su personal. Si quieres comer una pizza diferente con tu familia con un toque italianisimo y con la característica del "viejo horno" y a un precio justo llega Al Vecchio Forno y la pasaras muy bien.
