El restaurante tiene un ambiente exelente, te sientes transportado a el libano, la atencion muy buena, se toman el tiempo de explicarte que es cada cosa y te hacen recomendaciones según tus gustos y lo que quieres comer, siempre estubieron atentos a limpiar la mesa y siempre atentos a rellenar los vasos de agua (y eso que tomo bastante agua). La comida deliciosa y tiene opciones para compartir de 2 a 4 personas.
