Las pizzas son el plato por excelencia en este lugar. Lo confirmamos cada vez que vamos. Lamentablemente pedí un cartoccio de carne que dejó mucho que desear: la carne usada no era de calidad (como filete, por ejemplo), sino una especie de milanesa ablandada a golpes. Venía con poca pasta y su preparación carecía de creatividad. Lastimosamente, el cartoccio lo preparan dentro de un papel encerado que se emchumba con la salsa de la pasta y es un obstáculo terrible para consumir la carne, porque se despedaza bajo el cuchillo y terminas masticando algo de papel. En otros lugares he visto preparar el cartoccio dentro papel aluminio (que retiran justo antes de servir), con carne de primera (filete) y con pasta en salsa blanca de hongos. Nada que ver con lo que experimentamos aquí. CONCLUSIÓN: Si vas a comer pizza o algún plato de pasta tradicional, es una buena opción. Pero ni se te ocurra pedir el cartoccio. El local es muy acogedor y el ambiente familiar.
