Que maravilloso lugar. El ambiente, la comida, la atención. Todo fue perfecto! La host Geraldina súper amable y cordial. Tenían un duo a guitarra que mantenía el ambiente delicioso con música de hoy, pero sin ser escandalosos. Qué comimos? Pues de todo porque decidimos picar mucho. Las papas a la brava, la molleja, el pulpo... y de trago un pisco sour delicioso! Volveremos!
