Es la tercera vez que visitó este lugar. Pasó algo particular. Fuimos varios amigos que teníamos años de no vernos. Habíamos hecho una reservación. Unos llegaron puntuales otros no. Pero el mesero estaba como molesto. Supongo que la razón es porque no le habían hecho ni un pedido y ya había pasado media hora. Él clientes es el cliente y no deben tomar esa actitud. Al rato todo se compuso y mejoró su atención. Casi pierde su propina por eso. La comida excelente como siempre.
