Primero el servicio del joven quien nos atendió esta vez fue excelente, adentro hacia mucho frio y como fuimos con niños, andábamos indecisos y al final comimos afuera (pero había muy poca luz) pero que paciencia de verdad y amabilidad. La comida como siempre muy rica, no puedo quejarme por ahora. En la parte de afuera deben añadirle una lámpara movible.

