Buen lugar de sándwich y pastelería francesa, su decoración es acorde con el lugar, lastimosamente en mi última visita no pude consumir nada, tienen los postres en vitrina pero están apartados para otros clientes, cambia uno de opción y oh sorpresa que también están reservados. Una vitrina llena de productos pero la mayoría reservados, una total falta de respeto, deben exhibir únicamente lo disponible. No me quedan ganas de regresar más!
