Fuimos un grupo grande a celebrar y pedimos creo que todo el menú. Las tapas estaban deliciosas, solo que demoraban entre plato y plato pero creo que era por la cantidad que tenían que sacar. Son las mejores tapas que he probado aquí. Los mojitos también estaban deliciosos y dentro de todo, el personal se comportó bastante bien aunque se veían algo frustrados (eramos como 35 personas) Cuando sacaron la entraña, que fue el ultimo plato, ya no dábamos más!




