Asistimos a almorzar el día de la madres y era de esperar que estuviera lleno el local , lo cual no fue impedimento para recibir una atención de primera, la comida riquísima y con porciones razonables, el lugar se presta para un ambiente familiar y de grupos, muy agradable la vista através de los ventanales de los arboles del parque contiguo al restaurante, definitivamente volveremos a probar también la opción de desayunos que nos recomendaron!




