No voy con mucha frecuencia a este restaurante pero los platos que probé me gustaron mucho. Gran sabor. Solamente que en un principio el personal no fue para nada atento. Nos dejaron cerca de 10 minutos en la mesa sin traernos, ni agua ni la carta y encima de eso la primera persona que nos atendió fue grosera. Luego nos atendió Carlos y las cosas cambiaron. Pero en general nos dieron la impresión de que solo se les atiende bien a los clientes que van con frecuencia.
