Desde que llegue me hicieron sentir especial, te recibe un joven muy atento y te llevan a tu mesa rápidamente, la comida muy rica, la iluminación y el sonido con clase, la comida deliciosa pedí una pasta con mariscos y mi esposa una lasagna en salsa blanca con pollo unas copas de sangria y de entrada pan napolitano muy rico todo el paladar estuvo 4 horas saboreando la buena pasta, volvere!



