Fuimos a una reserva un día feriado que casi todo estaba cerrado en Panamá, pero por suerte Cascomar no. Nos ubicaron afuera y la vista es un espectáculo, ver la cinta costera 3 iluminada, el mar y las estrellas es solo el comienzo de una súper velada. La atención desde el principio fue súper, muy atenta y cordial. Decidimos compartir varias entradas, fue la mejor decisión que hicimos, desde las croquetas de jamón ibérico, el pulpo a la gallega (repetimos), el entrecot en dados, la tortilla española y los flamenquines (también repetimos), TODO DELICIOSO, no hubo un plato que no le gusto a alguien y eramos 5. Definitivamente una grata sorpresa y muy recomendado para degustar una excelente cena, volveré por los platos fuertes porque el pulpo se ve!
