Tuvimos una noche de sábado muy agradable en Cascomar. Pedimos croquetas de jamón, pulpo a la gallega, huevos rotos y un tiradito de atún, ¡todo delicioso! El mesero fue muy atento, aunque estaban un poco atareados, lo que alentó el servicio. Cenamos en la terraza iluminada con foquitos. ¡Definitivamente volveremos!
