El restaurante es cómodo como tipo campestre, por suerte hay abanico y se siente fresco ataire libre, eso si, prepárate para los mosquitos que hay demasiado. La comida de ellos es super buenas,, pedimos langostinos, pulpo y de todo para compartir y estuvo delicioso y fresco los mariscos, la porción está bien y te llena. Algo que yo siempre comento es el servicio y la verdad el servicio de ellos me gusto mucho y se siente los meseros muy amigables..... Lo recomiendo con los ojos cerrados....
