Ir a comer en Costa Azul es como ir a la casa de la tía preferida. Siempre te reciben con una sonrisa y buena comida. Costa Azul tiene muchos platos ricos pero para mi hay 2 que son inolvidables - la cazuela de corvina y la cazuela de langostinos. En una cazuela bastante grande empieza la magia... una capa enorme de cebolla y ajo bien salteados en una salsa natural y riquísima y sobre eso una capa masiva de pescado hecho a la perfección o una capa de langostinos gigantes frescos y deliciosos. Todo eso con una buena porción de patacones y la vida es perfecta!! Y el servicio, como ya mencione - personal y profesional.

