Un muy agradable restaurante cafe. Cómodo y con la única pretensión parece de querer hacerte pasar un rato agradable. Muy buen servicio. Hice cambios en el menú una vez pedido y no pusieron pega alguna. Tomé finalmente la hamburguesa que estaba buenisima, pero vi también unos sándwiches y unas ensaladas que verdaderamente hacían que te cayera la baba por la comisura de la boca. Me hace recordar New York, quizá algo del SoHo en Londres... y todo ello rodeado por la belleza del entorno. Lo recomiendo vivamente. Tan solo les sugeriría ampliar un poco más la carta. Dar más opciones de carnes y de pescados. Seguro que se les podrían ocurrir platillos muy, muy apetecibles.

