Muy buena impresión nos llevamos en este restaurante, por la calidez de la atención, enmarcada por pequeños detalles como atender a los niños primero y recrear un ambiente en donde todos pueden comer tranquilos. Pasando a lo más importante, la comida, igualmente buena; ordenamos pasta al burro, con salsa spuntino (especial de la casa, con filete y hongos) y frutti di mare, todas muy bien preparadas, aunque la cantidad de aceite que acompañaba dos de los platillos era excesivo, algo de lo cual pecan ciertos restaurantes de comida italiana y española, queriendo realzar los sabores. El lugar está ubicado en una bonita y moderna plaza con suficientes estacionamientos y la decoración del local es igual, de corte moderno, y agradable.




