En la sucursal de la Ciudad del Saber brindan un servicio que deja bastante que desear. No es que los meseros no son amables sino que no parecen tener idea alguna de lo que están haciendo. Llegué hoy a las 7:05 am y la puerta estaba cerrada; le pregunté al mesero que estaba en las mesas exteriores si estaban abiertos y me contestó "necesita algo?" Qué respuesta tan tonta. Claro, necesito comer!!! Les falta mucho. La comida es normal, nada extraordinario. El lugar es igual, nada extraordinario.
