Muy mala experiencia gastronómica. Desde la atención, el volumen y tipo de la música, hasta la presentación y resultado de los platos. 3 personas comimos y a los 3 nos fue muy mal. Para decir "muy mal" se requiere de mucho, pero así resultó. Unos ceviches que dejaron mucho que desear, una corvina dizque en mantequilla con limón que resultó apanada en harina y cocinada, de un tamaño deplorable como para una entrada ($25.00), sobrecocida y seca y fría.. Incomible y tal cual la dejamos después del primer bocado.. La presentación del plato calificada con un "0". En gastronomía les falta actualizarse y conocer el punto para servir los platos tanto en temperatura como presentación! Langostinos a la bucanero, sobrecocidos y servidos fríos. Igual se quedaron los platos a medio de comer. La atención bien regular y hay que estar pidiendo que lo atiendan a uno. Les hicimos saber nuestra total insatisfacción y al momento de pagar nos ofrecieron un 25% de descuento (habiéndoles dicho que 2 de los platos eran con descuento de jubilado, al cual de por sí ya teníamos derecho). Arrogantes y prepotentes respondieron a nuestro reclamo "que todos los comensales salían felices de ahí". Es decir, los locos éramos 3, que no somos exigentes como tal, pero que si vamos a un restaurante esperamos que lo mínimo que nos ofrezcan es una atención (y ojalá amable) y una comida de acuerdo a la categoría y precios que ofrecen, por la que además estamos pagando. Se rajaron y no hay chance de volver ahí.
