Desde que comencé a probar los desayunos chinos soy un cliente fijo en Mr. Chen. Aunque quizás por la repetición su impresión de calidad ha disminuido un tanto. Siempre pido patacones chinos y me pareció que esta vez sí estaban un poco tostados, el puerco en su salsa estaba muy bueno y los otros platillos parecieran que la hojaldra de arroz se hace un poco pegajosa. Aún así creo que voy a seguir viniendo.

