Tremenda ubicación, en la entrada al Casco Antiguo. Muy linda decoración, menú con precios razonables en la mayoría de los platos, la atención buena a pesar que éramos un grupo de 20 personas. Lo único malo que de los platos principales, las carnes, no tenían el vacio y tampoco el corte a la pizza, que mal para ser un sábado por la noche. De resto todo de maravilla.




