El servicio fue rapido, el ambiente tranquilo pero la comida no estaba tan buena.. el arroz yon chow habia exceso de sal, hasta se podia masticar como si fueran arenas. Y el camaron al tomate estaba crudo por dentro. Pensabamos que no lo era pero hasta que lo cortamos en 2 pudimos ver que el camaron por dentro estaba transparente y tenia un sabor raro a crudo. Por ultimo el puerco con miel si estaba delicioso aunque la porcion estaba muy poca para su precio.



