Es fantástico! La ambientación es acogedora pero también relajada. Los ventanales del fondo con la vista al parque dan una sensación muy agradable, sobre todo en las mañanas cuando vas a desayunar. Los desayunos son abundantes, eso me encanta porque es la comida más importante del día. El bistec encebollado es delicioso y el jugo de naranja natural buenísimo. Recomiendo el emparedado de brisket, se derrite en la boca! Y tienen que probar el ponche de frutas, es supremamente refrescante y no quieres que se termine nunca porque su sabor es demasiado bueno. La Hamburguesa Madero es un "must", si gustas de una hamburguesa completa y que no parezca comida rápida. Los saloneros siempre atentos y la dinámica del lugar aplica tanto para una reunión familiar, como para una reunión de negocios. Excelente!
