El ambiente es muy bullicioso y no muy cómodo, hay mesas hasta donde no caben. No lo recomiendo si buscas una cena tranquila o tienes una reunión, pero sí para celebrar ocasiones especiales como cumpleaños. La atención es buena tomando en cuenta el esfuerzo de los meseros por lo concurrido que es el lugar. La comida no siento que sea la misma, noto que ha bajado la calidad y no tiene el mismo toque de antes.
