Es uno de los sitios del Casco Antiguo que mas me gusta. El local con sus techos altos, el estilo de la decoracion me hace recordar la época de oro de America en los años 60 sin entrar en una ciudad en particular. La comida y el servicio siguen siendo consistentes y son sorpresas. Lo mejor son los jueves en la noche colarse al bar a ver Idnania Daume o el caffe nuevo que acaban de abrir. Sin duda es una parada obligada con visita del extranjero. Esta vez me sorprendió el montadoto de Puerco.
