Regresé después de mucho tiempo al Market. Pude ver con gusto que la decoración no había cambiado, el ambiente industrial con la tunería vista y los abanicos sigue ahí. Todo refinado y diferenciado mediante las paredes de botellas de vino. Es como entrar a un bar clandestino en los tiempos de la prohibición. Excelente ambiente para comer o tomar. El menú sigue siendo el mismo, con los clásicos cortes de carne, hamburguesas, ensaladas y pollo. Si bien el menú estándar de comida americana los caracteriza, creo que podrían incluir ciertas variaciones más atrevidas. El servicio sigue siendo lento y amable. Sin destacarse del servicio en otros lugares de Panamá. Sin duda vale la pena ir entre amigos para disfrutar de un ambiente muy agradable.
