Este restaurante de vieja data, tiene un amplio menú. Su horno de ladrillos para fabricar pizza a la leña es un gran activo. Debo destacar que en mi reciente visita pedimos camarones a la sorrento; nada especial para llevar el nombre de la casa. La pizza con masa integral no pasó a impresionar mucho; quizá no es lo suyo. La atención está muy bien. Muy serviciales. Les recomiendo no dejar la televisión encendida y proveer el ambiente de Sorrento de antaño. Pueden haber excepciones pero no por "caso cerrado" u otros programas vespertinos de poca monta.
