Los mojitos es lo mejor de este lugar ya que son hechos con maracuya natural y mada de pulpa. Pedimos una paella y estaba muy buena de sabor. Los mejillones al ajillo les faltaba sal, en comparación a las almejas al ajillo que estaban en su punto de sal. Pedimos ademas tallarines Miriam e igualmente estaban bajos en sal. El ambiente es regular. En el salón todo esta tan oscuro que hay que prender la luz del tlf para ver la carta. Y la atención nada espectacular. Ya he comido varias veces allí y creo que deben mejorar el punto de sal en la mayoría de sus comidas.


