El restaurante es muy bueno, el ambiente es amigable y atractivo. Lo único malo de la experiencia fue el mesero, las dos últimas veces que voy el mismo mesero me atendió. Se olvida de la mesa, no trae lo pedido, se tarda mucho tiempo, no entiende lo que se le pide etc... Yo no soy muy meticuloso con mis pedidos y no molesto nada con los meseros pero 2/2 y la atención fue igual. Varias veces tuve que llamar a otros meseros para que buscarán agua.
