Invité a una amiga a almorzar comida coreana. Me dijo: "Acepto si la comida es tan buena como la que disfruté en mi viaje a Corea." En conclusión le encantó y dijo que regresará con sus amistades. La cocina está a cargo de la dueña del restaurante lo que hace que el servicio sea lento porque es una sola persona cocinando. Por ello se recomienda llegar con amigos con planes de conversar largo y ponerse al día. Pero la espera vale la pena, bocado tras bocado. Recomiendo el pancake con mariscos, las alitas de gallina y el bibimbap.




