Lo mejor de este lugar es que es pet friendly, así que llevamos a nuestro perrito con nosotros. La terraza está bien iluminada, solo que de vez en cuando sopla la brisa y nos llega un olorcito pecualiar. La comida como todos los crepes and waffles, pedí una crepa de pollo con espinaca y queso y a mi parecer pudo ser mejor o quizás así sabe pero como es la primera vez que lo pruebo; mi novio pidió un panne cook por primera vez también y estuvo pasable. De postre una crepa de nutella, honestamente antes se veía mejor, ahora lo sirven como un burrito, no me gustó mucho la verdad, vuelvan a como lo servían antes. La chica que nos atendió bien, nada relevante sobre esa salida.




