Una muy grata visita a Spice Market por motivos de mi cumpleaños con los compañeros del trabajo. Nos atendieron por todo lo alto y el ambiente a pesar de estar repleto fué sumamente intimo y acogedor. Pedimos y degustamos una serie de platos donde se llevó los aplausos un Mongolian Beef de lujo cocinado a la perfeccion, inclusive los vegetales de acompañantes estuvieron sensacionales. De las entradas destacables los Coquitos de Salmon, sin duda un Must. Sin embargo, el pad thai dejó mucho que desear, los fideos con consistencia pastosa, y la salsa extremadamente espesa sin tener sabor alguno. Muy rico para acompañar la limonada de Yerbabuena y el cheesecake de fresa para cerrar es la guinda del pastel.




