La comida estaba espectacular. Pedimos para compartir Burrata (queso muy parecido al Mozzarella con tomate y especias) y Piquillo (pimentones rellenos de queso cabra), que fue lo que más me gustó de todo. Mi plato principal fueron Raviolis de Queso Cabra en Salsa de Tomate, delicioso. La Salsa de Tomate se sintió tan natural!! Todo vino recién hecho, caliente. El flan de la casa muy bueno, me quedé con ganas del pie de limón que lamentablemente se había terminado. La atención muy buena, nos atendió el propio dueño al momento de ordenar. Los meseros siento que están bien, pero pueden mejorar más, ser más atentos y sonreír más. El ambiente está bien, la decoración no es espectacular, es sencilla, pero está bien. En precios me parece que las entradas están un poco costosas, el resto bien.



