Excelente ambiente, deliciosa comida, estupendo servicio. Carlos, nuestro mesero, nos brindó un servicio de primera; nos hizo sentir en casa. Conocía los platos y los explicaba correctamente, todo lo que nos recomendó fue acertado. Educado, simpático y muy servicial. La decoración espectacular, tanto adentro como afuera. La terraza un "must". Lo único negativo, la acústica del restaurante (salón interior). Muy ruidoso. Regio lugar. ¡Lo recomiendo sin reserva alguna!
