Me parece que la comida acá aunque es sencilla es muy buena, esta vez probé el salmón con rissotto y no tenía desperdicio. De entradas un carpaccio de lomito nada especial y un tartar de atún que si estaba muy rico. Nos tocó una chica venezolana que nos atendió super bien, inclusive se esmeró por complacer algunas peticiones fuera del menú.
