Alguno de los platos que ordenamos estaban muy ricos por ejemplo la entraña y el entrecote pero el vacio que pidio mi padre solo trajo 5 cubitos de vacio, las porciones no cuadraban. El servicio era un poco pobre hay muy pocos meseros y muchas mesas, pienso que la reubicacion un poco de las mesas facilitaria el trabajo de los meseros ya que hay columnas y demas que entorpecen la fluidez del servicio, en vez de tener que atravesar desde un extremo de la mesa y por enfrente de las personas para poder servir un vino o agua. El restaurante estaba demasiado ruidoso, no era un lugar calmado y relajada, practicamente teniamos que gritar para poder hablar con el resto de las personas
