Es un buen lugar para sentarse a comer y tomarse algo entre las compras del mall. La atención del personal es muy buena. Las personas que atienden son amables y a pesar de mucho movimiento logran darte un buen servicio. El ambiente es el de esperarse en un mall y cerca de pasillos dónde fluye mucha gente. La comida es buena pero no sobresaliente. Pedimos un tartar de atún que estuvo bien y una hamburguesa que por su precio de 15$ debía ser expectacular pero solo estuvo más o menos. Un poco pasada en cocción y corta de sabor. Quizás regrese por un capuchino pero no volvería a pedir la hamburguesa.
