El restaurante es muy fácil de encontrar y es por supuesto un fine dining, la atención que recibimos de parte de la chica Rosa fue muy bueno a pesar de que estaba atendiendo varias mesas juntas, unas con más personas que otras. La comida estuvo excelente, fui con una oferta pero el menú es bastante amplio para escoger. El pulpo a la plancha estuvo delicioso, fresquísimo y tierno, el mejor que he probado en mucho rato. El plato fuerte también estuvo bueno, aunque sí debo hacer énfasis en que son bastantes pequeñas las porciones, todos los platos. El ambiente muy bien también, con música en vivo en la terraza y música ambiental en el salón, las mesas con una buena distancia el uno con el otro, en fin....todo lo que te puedes esperar de un fine dining! Regresaría definitivamente por más.
